BREVERÍAS
De las mejores cosas que le pueden pasar a una persona mediocre es morir trágicamente. Cuando esto sucede, su mediocridad asciende hasta una interrogación incómoda: ¿era de verdad mediocre su alma o por el contrario atisbó antes que todos nosotros la inutilidad de tantos esfuerzos para llegar al lugar de partida, es decir, a la nada?
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No la desdeñes, a veces la fe es lo único que podría sostener (sostenernos) a tantos en tantas cosas, cada día bajo la incertidumbre en este mundo de incertidumbre... sin otra prueba de sentido más que el sentido de cada día.
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El Paraíso, si existe, está en la vida. El Infierno, si existe, está en la mente. La mente sólo existe mientras existe la vida. El Paraíso no es un lugar: es una decisión, también, de la mente.
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Después de toda una vida de padecerlo, aprendí por lo menos a hacer con el dolor lo que él hace todo el tiempo con nosotros: experimentos.
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¿Por qué una de las cosas que más tiempo nos roban sobre el mundo es a dónde irán a parar las cosas de este mundo?
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Cuando alguien muy querido se extingue nos deja un inagotable fantasma. Ya no será más el que fue, pero tampoco desaparece. Astronauta de la memoria, desaparece y reaparece en aquella intangible dimensión que llamamos lo vivido, sin mayor fuerza que su ausencia. Tal vez en esa dimensión es donde de verdad se medirá finalmente su presencia.
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Perder al ser más querido y ver que la vida prosigue. Perder una parte del cuerpo y ver que la vida prosigue. Perder la memoria, alguna facultad, un sentido, y ver que la vida prosigue. Es claro que no es el final. No estaba allí el corazón de la vida, pero jamás volveremos a ser los mismos, después de caminar de ese otro modo la vida.
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La cabeza de tu corazón siempre le ganará al corazón de tu cabeza.
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Jorge Fernández Granados es poeta y ensayista. Entre sus libros más recientes están Vertebral (Almadía, 2017) y Lo innumerable (Era, 2018). Ha recibido los premios Internacional de Poesía Jaime Sabines, Nacional de Poesía Aguascalientes e Iberoamericano de Poesía Carlos Pellicer.